Acidosis metabólica: el origen de muchas enfermedades - Parte 1


El tema de hoy es uno de esos que no te dejan indiferente. Después de acceder a esta información, una nueva visión de la realidad se te hace evidente con una simplicidad pasmosa. El origen de muchas enfermedades, entre ellas el cáncer, pero también el Alzheimer, la psoriasis, la osteoporosis, la esclerosis múltiple o la colitis ulcerosa, es algo mucho más sencillo de entender de lo que podíamos creer hasta ahora.

Y esta explicación nos viene dada de la mano del doctor Alberto Marti Bosch. El doctor Marti Bosch es especialista en oncología pediátrica, pero ha especializado y ampliado su formación a lo largo de los años estudiando medicina ortomolecular, fitoterapia, homeopatía, dietética y nutrición, y aprendiendo de otros muchos grandes científicos. Actualmente, en su consulta hay una lista de espera de más de 6.000 personas.

Lo que te traigo es un resumen de una de sus charlas en la que explica, de una forma amena y sencilla, cómo muchas enfermedades aparecen como consecuencia de la acidificación del organismo y cómo podemos ayudar a prevenirlas e, incluso, revertirlas. Te recomiendo ver la conferencia completa, pues además de un gran médico es un excelente orador. No dura más de una hora.

La base de su proyecto surgió cuando empezó a preguntarse ¿qué es el cáncer?, ¿qué es lo que hace que una célula se vuelva mala? Se dio cuenta de que la mayoría de las enfermedades no comienzan en la propia célula, sino en el entorno celular (el llamado espacio intersticial) debido a un fallo hepático, pulmonar, renal o multisistémico (de todos estos órganos a la vez).

El pulmón, el hígado y el riñón son los 3 grandes filtros del organismo y trabajan incansablemente 24 horas al día durante toda la vida de una persona. Cada minuto filtran los 5 litros de sangre que bombea el corazón, lo que representa un total de más de 7 toneladas de sangre diarias. Al filtrar la sangre, en última instancia, lo que están filtrando son los residuos del metabolismo celular.

La sangre arterial lleva oxígeno y nutrientes a las células. La sangre venosa, por su parte, recoge el dióxido de carbono resultante de la respiración celular y los desechos de su "digestión": ácidos grasos (colesterol) del metabolismo de las grasas y ácido úrico del metabolismo de las proteínas, entre otras sustancias. Estos residuos generados por las células son de carácter ácido.

Sistema básico de Pischinger (estado funcional).

A través de los 3 filtros mencionados (riñón, hígado y pulmón) el cuerpo va eliminando estos residuos. Pero estamos hablando de que estos órganos tienen que filtrar más de 7 toneladas de sangre al día, eso en el caso de una persona en reposo. Si a esto le sumamos el estrés, las sobrecargas alimentarias, los tóxicos alimentarios y ambientales, los fármacos, etc., el resultado es que estos filtros se saturan. Llega un momento en que no pueden trabajar eficazmente y no son capaces de eliminar toda la basura que les está llegando. Como resultado, empiezan a acumularse residuos ácidos (colesterol, ácido úrico, dióxido de carbono).

Parte de estos desechos se quedan atascados en los filtros y parte queda circulando en sangre. Una de las prioridades del organismo es mantener el pH de la sangre. Ante tanta acidez, el cuerpo no puede permitir que todos estos radicales libres ácidos pasen a sangre y empieza a retenerlos en el espacio intersticial (espacio entre el capilar sanguíneo y las células) esperando la oportunidad de poder drenarlos.

El sistema se va empantanando. Las células tienen que vivir en una piscina de agua cristalina y transparente, pero a consecuencia de este atasco en los filtros del organismo, el entorno celular se va convirtiendo, poco a poco, en una especie de ciénaga tóxica.

Sistema básico de Pischinger (estado mórbido).

Estos residuos ácidos (endotoxinas) atacan químicamente a la célula y, además, dificultan la llegada de nuevos nutrientes y oxígeno. En estas condiciones, la célula sólo tiene 2 opciones:

  1. Morirsin oxígeno, sin nutrientes y quemada químicamente por sus propios desechos. Si las células que se mueren son las del cerebro, tendremos Alzheimer; si son las de la base del cerebro, Parkinson; si las células que se mueren son de un tejido como la mama, tendremos un fibroma mamario; si es del útero, un fibroma uterino, fibrosis pulmonar, hepática o renal, fibrosis prostática, fibroadenoma, etc.; si esos ácidos corroen las bandas de mielina que recubren los axones de las neuronas, tendremos una enfermedad desmielinizante: esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, esclerosis en placa.
  2. La otra alternativa que le queda a la célula es defenderse para sobrevivir, a través de alguno de los siguientes mecanismos:
    • Reteniendo líquidos en el espacio intersticial para diluir los ácidos y permitir el paso de nutrientes desde el capilar sanguíneo. Es decir, hacerse un "globo de agua", como dice el doctor Marti Bosch. En este caso, la persona empieza a aumentar de peso.
    • Tamponando: convirtiendo los ácidos en sales no corrosivas. Para ello, el organismo tiene que sacar minerales de los huesos (calcio, sodio y potasio). Así surgen la osteoporosis, la artrosis, la artritis, y, al mismo tiempo, aparecen calcificaciones en los tejidos blandos (calcificaciones en la mama, en el pulmón, etc.). El cuerpo está avisando de un exceso de acidez.
    • Drenando los ácidos por la piel y las mucosas. Por la piel se puede eliminar ácido carbónico, grasas (aquellos que dicen tener el cutis graso), urea (las personas a las que les salen cercos amarillos en la ropa al sudar). Esto puede representar un ataque químico a la piel que da lugar a dermatitis, psoriasis, eccemas. Si en lugar de ser por la piel el drenaje es hacia las mucosas tendremos llagas en la boca, en el esófago, en el estómago, colitis ulcerosa,...
    • Mutando: cáncer. Una célula sana vive en un medio alcalino, con oxígeno, con poco sodio y utilizando un tipo de proteínas, proteínas levógiras (giradas hacia la izquierda). Si cambian las condiciones del medio y empieza a haber acidez en lugar de alcalinidad y falta de oxígeno, la célula se tiene que adaptar a su entorno si quiere sobrevivir. ¿Cómo puede adaptarse? Mutando. Una célula tumoral es capaz de vivir en un medio ácido, sin oxígeno (proceso de respiración anaeróbica), con mucho sodio y utilizando proteínas dextrógiras (giradas a la derecha). La mutación es, por tanto, un mecanismo de supervivencia de la célula para adaptarse a las condiciones de su entorno. La célula se vuelve muy alcalina en su interior (introduciendo el sodio) para aguantar el ataque ácido exterior. Por eso en el caso del cáncer se habla de acidosis metabólica (en el entorno) y alcalosis tumoral (en el interior de la célula).

Visto de esta forma, todo se reduce a lo mismo, a un acúmulo de residuos ácidos por saturación de los filtros del organismo. Cada cuerpo y en cada etapa de la vida reaccionará de una manera ante esas condiciones, pero como dice Nestor Palmetti, es una cuestión de "mugre" y todo se puede tratar de la misma forma, con "agua y jabón". ¡Hay que limpiar los filtros!

En la segunda parte de este artículo comentamos las propuestas del doctor Marti Bosch para prevenir y/o revertir está situación de acidez que da lugar a estados patológicos.

¿Te ha resultado interesante esta información?

¿No te parece sorprendente que muchas de las llamadas enfermedades crónicas tengan un origen común?

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