Acidosis metabólica: el origen de muchas enfermedades - Parte 2


En el artículo anterior Acidosis metabólica: el origen de muchas enfermedades - Parte 1 vimos cómo muchas patologías aparecían como consecuencia la toxicidad en el entorno celular. Hoy vamos a ver cómo podemos limpiar los filtros del organismo ayudando así a prevenir, e incluso revertir, muchas enfermedades entre las que se incluye el cáncer.

La medicina convencional ofrece estos 3 tratamientos para el cáncer:

  • Cirugía ("cortarle la cabeza" al tumor).
  • Quimioterapia ("envenenamiento").
  • Radioterapia ("quemarlo en la hoguera").

Estos 3 abordajes agresivos producen, inevitablemente, daños colaterales en el organismo y no pueden garantizar que no aparezcan recidivas, ya que no se está yendo a la raíz del problema, a esa acidosis en el espacio intersticial que rodea a las células y que, en su momento, las obligó a mutar y a volverse tumorales como medio de supervivencia. Tampoco hay que olvidar que, en concreto con la quimioterapia, lo que estamos haciendo es añadir más toxicidad aún al cuerpo.

Por supuesto, no estoy diciendo que no se deban seguir estos tratamientos si tanto el médico como el paciente los consideran la mejor opción. Pero, incluso para que la quimioterapia sea más eficaz, es muy importante limpiar el entorno para que los fármacos puedan llegar a la célula. En cualquier caso, habría que completar con algo más que nos diera garantías de estar apagando el fuego en lugar de tan sólo abrir la ventana para que se vaya el humo (te hablo más sobre mi enfoque en el artículo La salud holística). La propia doctora Odile Fernández, todo un referente en el tratamiento integrativo del cáncer, se sometió a cirugía y quimioterapia para tratar su caso, pero acompañándolo de lo que ella llama Mis recetas anticáncer. Si no lo habéis hecho ya, os recomiendo profundamente leer su libro.

El doctor Alberto Marti Bosch nos propone un abordaje adicional para tratar el cáncer, que nos vale también para la prevención y tratamiento de otras muchas enfermedades cuyo origen se encuentra en la acidosis metabólica (colitis ulcerosa, psoriasis, osteoporosis, artrosis, Alzheimer, etc.). Él dice, en clave de humor, que, si pensamos como en el siglo XII, además de la decapitación, el envenenamiento y la hoguera, nos queda una 4ª vía: el asedio, quitarle el agua y la comida al tumor y esperar a que se muera solo, apoptosis celular. ¿Cómo se puede lograr esto? Cambiándole el ecosistema a la célula para que no pueda sobrevivir, al igual que un pez de río no es capaz de sobrevivir en el mar:

  • Alcalinizando al paciente. La célula tumoral había mutado para sobrevivir en un medio ácido, si eliminamos esa acidez no podrá sobrevivir. Por tanto, hay que recuperar la función del hígado, el riñón y el pulmón, eliminar las toxinas acumuladas y consumir en adelante alimentos alcalinizantes. En definitiva, hay que depurar el organismo y evitar que se vuelva a intoxicar.
  • Llevando una dieta baja en sodio, es decir, comer sin sal. Recordar que la célula tumoral necesita mucho sodio para alcalinizar su interior (citoplasma) y sobrevivir así al ataque ácido externo (espacio intersticial). Si la célula se queda sin sodio, el propio medio ácido externo la puede matar.
  • Utilizando enzimas proteolíticos de acción selectiva que destruyen las proteínas dextrógiras (las que utilizan las células tumorales) y que son inocuas para el organismo ya que las proteínas que utilizan el resto de células sanas del cuerpo son levógiras. Pero las proteínas levógiras no son estables en un medio ácido, por eso las células cancerígenas no las utilizan.
  • Hiperoxigenando el sistema. Cuando la célula tumoral mutó para ser capaz de respirar por la vía anaeróbica fermentativa en un medio al que no podía llegar bien el oxígeno, este compuesto se convirtió en un tóxico para la célula. La ozonoterpia mata a las células cancerígenas. También se pueden utilizar peroxidasas, enzimas que ayuden a liberar mucho oxígeno en los tejidos.

Vamos a ver, entonces, las recomendaciones prácticas que nos da el Dr. Marti Bosch para reducir esa acidosis causante de tantas enfermedades:

  • Seguir una dieta alcalinizante, es decir, "vegetarianizar" un poco nuestra dieta y convertirla en una dieta más hídrica (las frutas y vegetales son, en su mayor parte, agua). Las proteínas de origen animal, y en concreto la carne, son muy acidificantes. ¿Hay que ser vegetariano para estar saludable? En mi opinión, no necesariamente. El planteamiento del Dr. Marti Bosch es un día a la semana vegetariano. Fácil ¿no? Y el resto de los días no olvidarnos de incluir alimentos vivos: ensaladas, germinados, zumos y batidos verdes, frutas y verduras, en general, con un alto contenido en agua que nos ayuda a limpiar esos filtros. Y no te olvides del vasito de agua con limón por las mañanas (el limón es una de las frutas más alcalinizantes que hay). Si quieres ampliar información sobre la dieta alcalina puedes leer el libro de referencia sobre el tema La milagrosa dieta del pH, de Robert O. Young, y consultar también la web www.masquedietas.es donde te puedes descargar una dieta alcalinizante, una tabla con la acidez o alcalinidad que aportan los diferentes alimentos y consultar muchas recetas.
  • Fitoterapia: las plantas son el origen de la galénica, de los medicamentos. Hay plantas diuréticas que ayudan a limpiar el riñón (cola de caballo, té verde, arenaria), plantas que ayudan a depurar el hígado favoreciendo la eliminación de la bilis (alcachofera, diente de león, boldo), plantas que ayudan al pulmón a eliminar el CO2 (tomillo, gordolobo, llantén) y plantas que estimulan el sistema inmune y activan a las células NK (natural killers o asesinas naturales). La recomendación sería tomar infusiones a diario, por ejemplo, de té verde y alcachofera, y utilizar el tomillo para cocinar.
  • Hidroterapia: baños en aguas "termales" y "saladas", es decir, llenar la bañera de agua caliente hasta la mitad (unos 100 L) y añadirle 2 kg de sal marina. Con el agua caliente se dilatan los poros y con la alta concentración salina de 20 g/L (el doble que la de la sangre, que es de 9,4 g/L) conseguiremos que se establezca un gradiente osmótico y que salga hacia fuera agua con los ácidos que estaban retenidos en el interior del organismo. Es una diálisis percutánea de alto rendimiento y bajo coste.
  • Oligoterapia: suplementando (en los casos en que con la alimentación no sea suficiente) para garantizar un aporte adecuado de oligoelementos (minerales), vitaminas, enzimas, probióticos, etc. que reactiven las funciones de los órganos depurativos (hígado, riñones y pulmones) y que sean inmunoestimulantes. Es el terreno de la medicina ortomolecular, que tiene como objetivo restablecer el equilibrio bioquímico del organismo nutriendo a nivel celular con aquellos elementos de los que pueda haber carencias y favoreciendo el potencial antioxidante.
  • Otras terapias complementarias: como la acupuntura, la osteopatía, la fisioterapia, la quiropraxia, etc., también ayudan a reequilibrar todos los sistemas bioenergéticos del cuerpo.

Resumiendo, y si queremos aplicar estos consejos de modo preventivo para mantener limpios los filtros, todo se reduce a:

  1. Comer un día a la semana vegetariano (sin olvidar el consumo diario de frutas y verduras). Obviamente, si quieres hacerlo más días o es tu opción de alimentación, también perfecto.
  2. Tomar infusiones depurativas, como el té verde que se encuentra en cualquier sitio.
  3. Darnos un baño relajante de agua caliente con sal una vez a la semana.

¿Te parece difícil de seguir?

Espero que esta información te haya resultado tan reveladora hoy a ti como lo fue en su día para mí. Me parece alucinante la simplicidad con la que se puede entender así el origen, la prevención y el tratamiento de tantas patologías. Agua y jabón y a limpiar los filtros.

Te recomiendo, si aún no lo has hecho, que escuches también la conferencia para que el mensaje cale no sólo por la vista, sino también por el oído. En boca del Dr. Marti Bosch suena muy bien. Aplícalo y difúndelo.


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