Convierte tu compra en un regalo


¿Hay mejor regalo que puedas hacerte a ti misma/o y a los que conviven contigo que dedicar parte de tu tiempo a escoger los alimentos que vas a consumir y que nutrirán tus células?, ¿hay algo más valioso que puedas regalarte y regalar a tus seres queridos que salud y vitalidad?

Es así como yo veo ahora mi rato de la compra, como un maravilloso y precioso regalo que me hago a mí misma y a los míos, que me hace la misma o más ilusión que comprar un regalo de cumpleaños.

Disfruto como una niña cuando encuentro tiendas de productos ecológicos, frescos, apetitosos y saludables, donde venden los ingredientes de una receta que he leído y quiero probar. Me tomo mi tiempo en los pasillos de los supermercados o navegando por los comercios online que venden estos alimentos. Se me pasa el rato volando revisando las estanterías y leyendo las etiquetas (porque, no nos engañemos, hay que leer, no todo lo que venden en un herbolario es recomendable y el hecho de que un producto sea ecológico no implica, necesariamente, que sea saludable).

Me siento muy orgullosa, y también un poco friki pero en plan bueno ;-), de mis bolsas de tela o mi carro de la compra repleto de productos frescos, deliciosos y coloridos, sin productos desvitalizados o superfluos, refinados y llenos de calorías vacías, colorantes, conservantes y tóxicos. Siento que estoy haciendo algo bueno e importante por mí misma, que me estoy cuidando y mimando, que estoy escogiendo de forma consciente y responsable cómo quiero alimentarme y de qué elijo prescindir.

Afortunadamente, cada vez hay más supermercados (como Carrefour, Alcampo, Aldi o El Corte Inglés) que van incorporando alimentos ecológicos, tanto frescos como elaborados, así como cosméticos y productos de limpieza para el hogar. Me encanta localizar en las etiquetas el símbolo de productos eco, orgánicos o bio, es como jugar a la búsqueda del tesoro; y, cuando los encuentro, no dudo en cogerlos y echarlos al carro porque me he dado cuenta de que dejan de ofrecer ciertos artículos cuando la demanda es baja, así que elijo consumirlos aunque sean un poco más caros, para promover que sigan ofertándolos. Me siento bien pensando que es mi forma de contribuir y aportar mi granito de arena y hacer algo de fuerza para que se escuche nuestra voz aún minoritaria, la voz de los que elegimos ir un poco contra corriente escogiendo otra forma de alimentación y estilo de vida saludable no convencional.

No obstante, a pesar de que me encante la idea de que los supermercados vayan incorporando estos productos (prueba evidente, por otra parte, de que esa minoría de la que hablo no es tan pequeña), un supermercado es un negocio que tiene muy presente el marketing y está diseñado de forma tal que puede ponernos algo más complicada la compra saludable y desviarnos un poco de nuestro objetivo. Por esta razón, es preferible comprar en mercado o pequeño comercio y, si vas al supermercado, ir directo a los productos frescos y a la sección de ecológicos.

Pero, si tengo que elegir, el lugar que me hace sentir totalmente feliz con el acto de hacer la compra, es una pequeña y entrañable tienda de productos ecológicos, de temporada y de proximidad, que hay en mi localidad, llamada Tierras vivas y que pertenece a la Asociación Jaén Ecológica. Se encuentra en la pequeña plazoleta de las Atarazanas. Ahí, probablemente, no vas a encontrar todo lo que necesitas comprar para tu hogar o para preparar las recetas que tienes en mente, pero sí experimentarás una vuelta a lo esencial, a lo importante, a lo auténtico y a lo natural. Aunque es cierto que las cosas son más caras y que el proceso de compra no es todo lo eficaz que podría ser de cara al cliente, el trato es muy amable y la calidad de los alimentos, excelente. Volver a disfrutar del sabor de un tomate que sabe a tomate, tener la oportunidad de comprar un espárrago blanco que no viene dentro de un bote o, si consumes carne, comer alitas de pollos que se han criado felices es toda una experiencia. Tienen también reparto a domicilio en bicicleta.

Si vives en una ciudad grande, seguramente la oferta de productos saludables a tu alcance sea mucho mayor que la que describo en estas líneas ¡afortunado tú! En cualquier caso, vivas donde vivas, siempre hay opciones para mejorar la calidad de tu compra y, con ello, tu estilo de alimentación. Y, si no localizas tiendas físicas cercanas, siempre tienes ¡Internet! donde se encuentra todo todo, desde productos frescos hasta súperalimentos. En este artículo te enumero las tiendas online donde yo suelo comprar. Además, te animo a ir explorando tu entorno en busca de esas opciones más saludables. Lo divertido es andar el camino, alcanzar la meta es sólo el resultado.

Puedes escribir un comentario o volver a la página de artículos