Descubre el placer de probar nuevos sabores


¿Has probado alguna vez el tahini, el ajo negro, el alga Kombu o el agar-agar, la leche de arroz o de almendras, los batidos verdes, las semillas de cáñamo o de lino, los brotes germinados de alfalfa, el cardamomo, el miso, el agua de coco, el colinabo o la cúrcuma?

¿Has aliñado tu ensalada con levadura nutricional percibiendo el delicioso sabor a queso y nueces que le aporta al plato?

¿Has probado los tallarines de calabacín o una simple remolacha cruda?

¿Te has permitido apreciar el peculiar sabor del jengibre y el apio, o disfrutar de la intensa textura del aguacate?

¿Sabes qué son la kombucha, la quinoa y la espelta?

Si tu respuesta a alguna o a todas estas preguntas es NO, amiga/o mío permíteme felicitarte. Ahora mismo siento la misma envidia hacia ti que la que siento por alguien que está a punto de empezar a leerse un libro que sé que está fenomenal, o incluso un poquito más; envidia sana, claro ;-).

Ahí fuera te está esperando una enorme variedad de sabores nuevos y deliciosos, un increíble abanico de texturas, un universo gastronómico por el que hacer turismo, un paraíso virgen sin explorar listo para ser descubierto, todo a tu alcance. Un placer para los sentidos, te lo aseguro. Algunas cosas te gustarán más y otras te gustarán menos, pero para llegar a esa conclusión, antes tendrás que probar y experimentar, dando la oportunidad a tu paladar de descubrir y aprender a apreciar esos nuevos sabores tal cual, sin sal química, sin azúcar, sin potenciadores del sabor, sin aditivos, con poca o ninguna elaboración. Te aseguro que si eres de los que, como yo, disfruta con la comida y siente curiosidad por lo que es novedoso y distinto, te lo pasarás en grande con este nuevo mundo de posibilidades. Busca, descubre, prueba, experimenta, diviértete y después juzga por ti mismo y elige qué incorporas a tus hábitos alimenticios.

Permítete apreciar los sabores sencillos como el de la papaya, los arándanos o las almendras naturales, tal cual, sin mezclar con nada más; disfruta de la sensación ligera y refrescante de degustar un zumo de fruta y hojas verdes; o descubre deliciosas y nuevas combinaciones de los alimentos que ya conocías, como la bechamel de coliflor, las hamburguesas de remolacha y arroz integral o los helados de plátano y fresas sin lácteos ni azúcar (gracias a Elka de lalakitchen por sus increíbles recetas).

A lo largo de mis futuros post, te iré descubriendo estos y otros muchos alimentos, explicándote sus beneficios y cómo combinarlos. Estoy totalmente convencida de que si te aventuras por este nuevo camino hacia lo desconocido, descubrirás ingredientes sin los que ya no querrás pasar. Y, ¿sabes qué es lo mejor de todo? Que son alimentos frescos, vitales, saludables, naturales, llenos de nutrientes, que sólo te suman y no te restan, y que te aportarán energía y felicidad.

¿Te atreves a probar?

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