Ensalada de berros y granada


Para mi ensalada de hojas verdes de hoy he decidido escoger los berros. Son menos conocidos que otras verduras de hoja verde. Su sabor es un poco más fuerte y, en algunos casos, con un toque amargo y ligeramente picante. Se trata del quinto sabor, el sabor astringente (los otros cuatro sabores son dulce, salado, ácido y amargo), que también poseen la granada y los rabanitos, por lo que te advierto que la mezcla de estos ingredientes en un mismo plato le da un toque diferente. Si ya me vas conociendo un poco, empezarás a descubrir que me gusta probar y experimentar. Anímate a probar tú también. El paladar se va acostumbrando poco o poco e irás apreciando el placer de lo novedoso.

De todas formas, si el sabor no te convence, puedes sustituir los berros por espinacas, canónigos, rúcula, col kale (o rizada), lechuga (no de la variedad iceberg, que es la que aporta menos nutrientes) o bien un mezclum de todos ellos.


Tiempo de elaboración: 10 minutos.

Ingredientes para 2 personas:

  • Un buen puñado de berros.
  • Media granada.
  • Un pepino.
  • 2 o 3 rabanitos pelados.
  • Sal marina sin refinar o sal rosa del Himalaya.
  • Vinagre de manzana.
  • Aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío.
  • Brotes germinados y semillas (opcional).

Lavamos y escurrimos los berros, desgranamos la granada, pelamos y picamos el pepino y los rabanitos en cubos y mezclamos todo.

Aprovechando que es la primera receta de ensalada que comparto, aprovecho para explicaros un poco las propiedades de los ingredientes de mi aliño más utilizado.

El vinagre de manzana, si es puro, se obtiene por fermentación natural de manzanas frescas y maduras. Entre otras propiedades, es depurativo, rico en enzimas y minerales y ayuda a repoblar la flora intestinal fermentativa (la buena) y a regular el colesterol en sangre. Se puede tomar una cucharada antes de las comidas o usarlo para aliñar nuestra ensalada de hojas verdes.

Los beneficios del aceite de oliva virgen extra (importante lo de la calidad "extra") son archiconocidos por todos. La diferencia entre un aceite refinado y el de primera presión o extracción en frío (ya sea de oliva, lino, sésamo, etc.) radica en el proceso de obtención, que en el caso de estos últimos es mediante presión mecánica de los frutos o semillas correspondientes, mientras que en los aceites refinados se hace a altas temperaturas (si los usas, no los reutilices). Con la extracción en frío, el aceite conserva todas las vitaminas y otros nutrientes como los fitoesteroles. Diferenciarás estos aceites porque van envasados en botellas de cristal oscuro y su precio es algo más caro. Para conservar todo su potencial, guárdalos protegidos de la luz solar (si es de lino, además en la nevera) y utilízalos en crudo.

En cuanto a la sal, si es refinada, es básicamente cloruro sódico. Sustitúyela por sal marina sin refinar o sal rosa del Himalaya. No obstante, vete acostumbrando a ir reduciendo poco a poco su consumo.

Por último, una buena forma de enriquecer este plato sería añadirle unos brotes germinados, por ejemplo, de alfalfa, de brócoli o de pipas de girasol, y unas semillas de amapola o cáñamo.

Y esto es todo. Pruébalo y me cuentas qué te ha parecido.

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