Frutas y verduras de invierno: propiedades de los cítricos


A pesar del atípico invierno cálido que estamos viviendo, como cada estación la sabia naturaleza nos regala aquellos alimentos que necesitamos para estar saludables en esta época del año.

Cuando vimos las frutas y verduras de otoño ya te hablé de la importancia de consumir productos de temporada. Son aquellos que cubren las necesidades que tiene nuestro organismo según el clima y, además, al comprar lo que se cultiva en cada estación nos aseguramos los precios más bajos y el mejor sabor. Podemos comer tomates todo el año, pero seguro que ahora no te saben tan ricos como en verano.

En invierno, la bajada de temperaturas (aunque este año sea más suave) nos hace más vulnerables a coger resfriados. Necesitamos frutas y verduras que nos aporten vitaminas y antioxidantes y ayuden a reforzar nuestro sistema inmune.

El cuerpo también nos pide cocinarlas de otra manera, más calentita. Es la época de los caldos y las cremas de verduras, aunque la fruta y las ensaladas frescas pueden y deben también acompañarlos. Por cierto, te dejo el enlace al nuevo ebook que acaba de publicar Elka de LalaKitchen con sus sopas y cremas favoritas de invierno, espectaculares. Te dejo también enlace a la receta de la sopa depurativa Hipócrates que publiqué el otro día, por si quieres probarla.

Y, para entrar en calor, otras buenas aliadas son las infusiones. Reconfortantes, digestivas, depurativas y riquísimas. Acostumbra a tu paladar a degustarlas sin endulzar para apreciar todo su sabor. Me encantan todas las de la marca Yogi Tea (regaliz, te verde, chai,...). Las puedes encontrar en herbolarios o tiendas eco.

Aunque las legumbres quedan fuera del propósito de este artículo porque debemos consumirlas en cualquier época del año, en invierno nos apetecen en forma de potaje. Me gustan todos los tradicionales, pero no puedo resistirme a hablarte de uno de mis nuevos "potajes" favoritos: el dahl de lentejas, una receta india riquísima y muy fácil.

Te muestro a continuación el calendario de frutas y verduras de invierno que nos ofrece la Federación andaluza de consumidores y productos ecológico (facpe). Y te dejo también enlace a la calculadora de frutas y verduras de temporada y sus propiedades de la Organización de consumidores y usuarios (OCU).


De las propiedades de algunos de estos productos ya te hablé cuando vimos las frutas y verduras de otoño. Por ejemplo del aguacate, que por suerte continúa estando disponible para que podamos seguir disfrutando de su sabor y sus propiedades, o de las crucíferas (col, brócoli, coliflor). Pincha en esta receta para ver las propiedades de las crucíferas y una receta con coliflor, y aquí para comprobar las maravillas del aguacate.

Como ves, el invierno nos ofrece también variedad y colorido. Podemos preparar ricas cremas de verduras con puerro, ensaladas de espinacas, cocimientos de acelgas o alcachofas, usar toda esta variedad de hojas en los zumos o batidos verdes o hacer una pipirrana de habas como la que se prepara en mi tierra (otro día te dejo la receta). En cuanto a las zanahorias, además de en zumo o en ensalada, las puedes consumir como crudités para acompañar patés vegetales, hummus o guacamole, o bien cocinarlas al vapor, salteadas, al horno, para acompañar arroz, quinoa o pasta, van bien absolutamente con todo.

Pero sin duda, los grandes protagonistas de las frutas de invierno son los cítricos: limones, limas, naranjas, mandarinas y pomelos. Contienen la archiconocida vitamina C (la más sensible a la oxidación), que refuerza nuestras defensas frente a las infecciones e interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes. Además, favorecen la absorción del hierro de los alimentos por lo que debemos consumir cítricos cuando tomemos alimentos ricos en hierro, como las lentejas. Ya te he hablado un poco más arriba del Dahl de lentejas rojas ¿verdad? jejeje pues insisto ¡pruébalo! y añádele el limón justo al final.

Los cítricos contienen también ácido fólico que participa en la producción de glóbulos rojos y la formación de anticuerpos; potasio y magnesio que remineralizan nuestro organismo después del ejercicio; y ácidos málico y cítrico, de potente acción desinfectante y alcalinizante.

El limón debe acompañarte por las mañanas en ayunas para alcalinizar tu organismo al despertar, sólo en zumo o mezclado con un vaso de agua tibia. Puede formar parte de los batidos verdes o como aliño en las ensaladas.

En cuanto a las naranjas, en esta época están deliciosas y jugosas. Puedes tomarlas solas entre comidas, enteras con la pulpa o en forma de zumo, o bien en ensalada. ¿Has probado la ensalada de naranja con cebolleta y un chorrito de aceite de oliva? Una delicia. Y otra receta que me gusta mucho es la de salmón a la naranja. Consiste en hacer un filete de salmón a la plancha y cuando esté marcado añadirle el zumo de una naranja para que se termine de hacer en su jugo. Lo acompañas de una guarnición de arroz integral con guisantes, cebolla y zanahoria y te rechupeteas. Si consigues el salmón salvaje ya es lo más.

El pomelo (o toronja) es quizá el menos conocido de los cítricos pero te animo a consumirlo porque es un potente alimento con múltiples propiedades. Es diurético, por lo que se ha utilizado mucho en dietas de adelgazamiento, y es también beneficioso en caso de diabetes. Contiene naringenina, sustancia que le da su sabor amargo característico, que ayuda al hígado a descomponer los ácidos grasos. Hay que consumirlo con precaución si se está tomando medicación fuerte porque es tan potente que puede aumentar sus niveles en sangre.

Y, aunque no es un cítrico, otro poderoso agente antioxidante que nos ofrece el invierno y que contiene más del doble de vitamina C que la naranja es el kiwi. Bajo en calorías, rico en fibra y con un alto aporte de vitaminas (sobre todo vitamina E y ácido fólico) y minerales. Tiene una sustancia llamada luteína que protege a la vista y actúa de filtro ante la radiación solar, además de prevenir contra el cáncer y enfermedades cardíacas. Puedes consumirlo solo entre horas, en ensaladas o en una macedonia de frutas. A mí me gusta mucho incluirlo cuando ocasionalmente me tomo un yogur de cabra con muesli o como ingrediente en los batidos verdes.

Espero haberte animado un poquito más a disfrutar de los sabores que en cada época del año nos ofrece la naturaleza y a ser cada vez un poco más partícipe de un consumo consciente, responsable, de calidad y saludable.

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