Naturaleza y un snack saludable

Nada como un paseo por el campo para activar cuerpo, mente y espíritu. Y si lo haces acompañada/o de un snack saludable, ya se convierte en un plan redondo.

El contacto con la naturaleza es esencial para el ser humano, es una necesidad primaria básica que procede de nuestro yo animal más instintivo. Solemos dejarnos absorber por el día a día, rodeados de pantallas de ordenador, móviles, redes wifi, coches, atascos, humos y hormigón. Todo eso es artificial, un escenario inventado. Creado por el hombre, si, pero ajeno a nuestra biología.

Cuando nos alejamos un poco de ese caos urbano y comenzamos a ver verde, a respirar aire puro y a escuchar el silencio, nuestro cuerpo se relaja, nuestras células se regeneran, nuestra mente vuelve a la armonía y nuestra alma se expande. Experimentamos esa sensación de paz interior, de quietud.

Eso es, como dice David Servan-Schreiber en su libro Curación emocional, entrar en coherencia. El pulso y la respiración se acompasan, el cerebro reposa, la tensión del cuerpo se libera. Es ahí donde tu yo urbano deja paso a tu yo mamífero, a tu yo natural, y sientes que ese es el sitio en el que debes estar, al menos, de vez en cuando.

Me encanta dar paseos por el campo en otoño, en días soleados o incluso algo lluviosos. El calor de Andalucía ya ha aflojado y los colores de los árboles empiezan a cambiar. Se respira un frescor que aclara las ideas y revitaliza el cuerpo. Además, es una forma muy agradable y fácil de practicar ejercicio, charlar o reflexionar. Con la mente despejada es cuando surgen las mejores ideas.

Si el paseo va a ser largo, normalmente te llevarás un bocadillo para comerlo a mitad de ruta y retomar el aire mientras disfrutas de las vistas. Hoy quiero sugerirte un snack saludable para darte una alternativa al embutido, que te dará energía sin que tu digestión sea pesada y que, además, está delicioso.

Cuando empieces a sentir hambre, tómate una pieza de fruta unos 20-30 minutos antes de comer. La manzana es ideal porque está en temporada, te hidrata y es fácil de transportar y de comer (si es ecológica, se puede tomar con la piel).

Si te apetece algo de picoteo, sustituye las patatillas u otros aperitivos por unos frutos secos crudos y sin sal (anacardos, nueces, avellanas, etc.) y/o unas pasas. Son infinitamente más saludables y te darán energía.

Para beber, lo mejor es agua, pero también te podrías llevar un zumo de frutas naturales o un té de kombucha, refrescante y buenísimo.

Y como plato fuerte, mi propuesta de hoy es un sandwich vegetal. Puede ser en pan de molde o en un bollo, pero fundamental que sea integral, y si la harina es de procedencia ecológica y es de masa madre, mejor que mejor. Siempre que puedas, elige panes que no sean de trigo, es un cereal que está muy adulterado. El pan de centeno integral puede ser una buena alternativa fácil de encontrar. Evita también las mezclas de cereales, los llamados "multicereales". Los panes de semillas, perfecto.

En cuanto al relleno del sandwich, he elegido el siguiente:

  • Tahini (manteca de sésamo), para untarlo en el pan.
  • 1/2 aguacate cortado en rodajas.
  • Unas rodajas de tomate.
  • Unas rodajas de pepino.
  • Unas rodajas de cebolleta dulce.
  • Un par de hojas de lechuga.

Fácil y riquísimo. Tanto para llevar al campo como al trabajo, si algún día tienes que comer fuera de casa.

Yo hoy le he añadido también unas rodajas de zanahoria en vinagre que prepara mi madre porque me encantan los encurtidos y le van muy bien a esta combinación de sabores, la verdad. Son muy fáciles de preparar. Coges un par de zanahorias bien crujientes, las limpias con un estropajo de verduras o las pelas, las cortas en rodajas y las metes en un bote de cristal con vinagre de manzana sin filtrar. Puedes consumirlas desde ese mismo día o en días posteriores. Aguantan bastante, pero a mí me gustan tanto que no me duran casi nada. El vinagre lo puedes reutilizar una vez más para una nueva ronda de conserva. Y lo mismo se puede hacer con los pepinos.

El tahini lo puedes comprar ya preparado o hacerlo tú misma/o en casa mezclando 100 g de semillas de sésamo (tostadas y trituradas en molinillo hasta obtener una harina) con 100 mL de leche vegetal de arroz. Además de para untarlo en sandwiches y tortitas de arroz, también se utiliza para preparar hummus.

Ya verás que bien sienta, tanto el paseo como el bocadillo. A activar el cuerpo y disfrutar del paisaje y de la buena compañía.

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