Propósitos saludables para el nuevo año


¡Feliz año nuevo! ¡Feliz 2016! Son las frases del momento. ¿Pero qué significa para ti un año feliz? Eso es lo que nos planteamos cuando pensamos en los propósitos para el año que acabamos de estrenar. El nuevo año nos da la oportunidad de volver a empezar, de reescribir ese libro en blanco que tenemos por delante, pero para que eso no se convierta en un cliché vacío, tenemos que dedicar un tiempo a reflexionar sobre qué es lo que realmente queremos para nosotros, cómo queremos que sea nuestra vida, ¿cuáles son nuestros propósitos de año nuevo?

Me parece un buen ejercicio porque, gracias a la excusa que nos brinda el calendario, podemos aprovechar para reevaluar el rumbo que está siguiendo nuestra vida y hacer aquellos ajustes que consideremos necesarios. Al pensar en los nuevos propósitos, también solemos analizar los aspectos en los que fallamos un poco y que sería positivo mejorar por nosotros y por los que nos rodean.

Echando la vista atrás, el año que despedimos ha sido para mí un buen año desde el punto de vista del crecimiento personal. En mi caso, 2015 ha representado un antes y un después, ha supuesto un despertar consciente a un nuevo enfoque en cuanto a alimentación y salud, ha sido un año de aprendizajes y de experiencias. Esto ha supuesto un esfuerzo y un reajuste mental en el que continúo trabajando, pero ya empiezo a disfrutar de los frutos de esos cambios y sé que estoy caminando en la buena dirección.

Todo no pueden ser buenos momentos y a lo largo de 12 meses inevitablemente hay luces y sombras, hay momentos de tristeza y de debilidad, hay personas a las que hemos herido y otras que en un momento dado han podido hacernos daño, hay malas noticias y días grises que es mejor olvidar. Lo importante en mi caso es que el balance es positivo y que predominan los momentos de bienestar, de armonía, de paz y tranquilidad, de amor y amistad, y eso es en definitiva, al menos para mí, la felicidad.

2015 ha sido también el año en que he empezado a escribir mi blog con la única intención de difundir este estilo de vida más saludable a todo el que me rodea y aquellos que, como tú, dedicáis vuestro tiempo a leerme. Hoy quiero transmitiros mi gratitud. Me he sentido muy arropada en este nuevo proyecto y he recibido muchas palabras bonitas y gestos de cariño. Mi motivación es compartir ideas en las que creo firmemente porque tienen una base científica detrás y porque he experimentado sus efectos y sé que pueden ser positivos para todos. De corazón gracias. Me hace mucha ilusión saber que estás al otro lado y que empiezas a hacer pequeños cambios saludables. Si he tenido algo que ver en eso, me hace tremendamente feliz :-). Pero date también las gracias a ti misma/o porque eres quien se ha regalado un poquito más de salud. Confío en seguir acompañándote en el año que entra.

Tenemos por delante 12 meses para emplearlos como nosotros queramos. Todos tenemos nuestros propios proyectos personales, familiares o profesionales, pero también hay algo que estoy segura de que todos tenemos en común, todos queremos disfrutar de una vida plena, repleta de salud y felicidad. Incluye estas ideas en esos propósitos para el nuevo año. Parece una meta muy abstracta y difícil de alcanzar, pero se llega a ella con pequeños gestos sencillos, con las decisiones conscientes que tomamos cada día, con aquello en lo que elegimos invertir nuestro tiempo y nuestra energía.

Mi consejo es que definas 4 grandes objetivos más generales: uno de carácter personal, otro más profesional, otro relativo a tu relación con los demás (familiar y/o social) y otro relacionado con un estilo de vida más saludable. Después hay que concretar esos objetivos generales en otros más concisos, realistas y con una planificación. No vale sólo con decir "quiero hacer más deporte". Tengo que analizar mis horarios, mis gustos y decidir en concreto qué deporte puedo y quiero hacer. Por ejemplo, voy a ir los lunes a nadar, los miércoles a yoga y los fines de semana a correr o a hacer senderismo por el campo. Pasa algo parecido con la alimentación, no basta con decir voy a comer más saludablemente, es mejor si te planteas algún cambio concreto como sustituir el café de por la mañana por una infusión o dejar de añadirle el azucarillo.

Un buen propósito personal es seguir mejorando nuestra relación con nosotros mismos, dedicarnos tiempo a conocernos para saber realmente qué queremos, dedicarnos tiempo a mimarnos y a cuidarnos, aprender a perdonarnos por aquellas cosas que no salen como habíamos planeado, bajar nuestro nivel de autoexigencia y permitirnos disfrutar más y vivir más relajados, continuar creciendo pero queriéndonos desde ya tal y como somos ahora.

Eso se puede traducir en pequeños gestos como levantarte unos minutos antes por la mañana para poder prepararte un desayuno nutritivo con tranquilidad o permitirte tumbarte un rato a leer relajadamente sin preocuparte de todas las cosas que aún tienes por hacer. Dedica un poco más de tiempo a ser y menos a hacer.

Mis mejores deseos para ti en este nuevo año, espero que venga lleno de salud, vitalidad y buenos momentos tanto en soledad como en compañía de tus seres queridos. ¡Feliz 2016!

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