Regálale un día libre a tu cuerpo - Parte I

Imagina que, de repente, te encuentras con un día libre inesperado en mitad de la semana. ¿Qué harías con esas horas sin trabajo ni obligaciones con las que no contabas? Supongo que aprovecharías para descansar un poco, para hacer algunas tareas que tenías pendientes desde hace tiempo, o quizá para poner un poco de orden en casa o hacer algún recado, para ponerte en forma, para relajarte,..., ¿no? Ese tiempo libre es un regalo y seguro que se te ocurren muchas formas de aprovecharlo y disfrutarlo, haciendo cosas que en un día normal no tienes ocasión de hacer. Mi propuesta para hoy es, ¿por qué no le regalas un día libre a tu cuerpo?

Tu cuerpo, al igual que tú, también encontraría maneras de aprovechar esas horas libres de las obligaciones diarias para hacer tareas que lleva un tiempo postergando. Tareas como depurarse, eliminar toxinas que tiene acumuladas, descansar, reparar estructuras, recuperar energía,... Intenta hacer estas cosas durante las noches mientras duermes pero a veces esas horas de descanso no son suficientes para hacer todo lo que tiene pendiente y hay tareas que se le van acumulando.

En muy pocos años, la carga tóxica a la que nos vemos expuestos ha aumentado exponencialmente. Contaminación ambiental, dioxinas de los plásticos, fármacos, pesticidas y conservantes en los alimentos, etc. Evolutivamente, nuestro cuerpo no ha tenido tiempo de adaptarse a esos cambios. Son tantos los tóxicos que nos llegan por todas partes que, en muchos casos, nuestros órganos depurativos (hígado, riñones e intestino, fundamentalmente) se saturan y tienen que almacenar esos tóxicos junto al tejido graso esperando que llegue la oportunidad de disponer de tiempo libre para depurarlos.

Tú puedes regalarle a tu organismo esas horas libres, rebajarle la tarea para que él se dedique a ponerse al día, ¿no es genial?

El cambio de estación es un momento magnífico para hacer una depuración. Con el cambio de temperatura empezamos a consumir otros alimentos y a cocinarlos un poco más. Si le permitimos a nuestro cuerpo iniciar esa transición con los deberes hechos, le estamos facilitando su tarea. Además, después de los excesos que solemos hacer todos durante las vacaciones, un pequeño time off hasta apetece, ¿verdad?

Si estás empezando a comer más limpio y a llevar una alimentación más consciente, este tiempo de regalo también será una forma de hacer una especie de borrón y cuenta nueva. No es lo mismo empezar un camino con la mochila cargada que un poco más liberado de carga.

Planes de depuración o detox hay muchos. Los hay de 3 días, de 1 semana, de 14 días, monodietas de un solo alimento, etc. Mi propuesta es la más sencilla de todas: un sólo día. Además, te voy a plantear dos opciones para que puedas elegir la que más te guste. Como todavía hace calor y apetecen los alimentos crudos, te va a resultar mucho más fácil.

Opción 1: El día de la fruta

Consiste en pasar un día a base de fruta, pero entendiendo la fruta en el sentido más amplio. Desde un punto de vista botánico o biológico, una fruta o fruto es todo vegetal que tenga semillas. Por tanto, un tomate es una fruta y un pepino, un pimiento o un aguacate también lo son. ¿A que sabiendo esto el día ya te parece mucho más llevadero?

Lo que no debes es usar aliños como sal y aceite. Para ponértelo más fácil, si es tu primera vez, puedes utilizar ajo y cebolla que, aunque no son frutas (son bulbos, verduras) los podemos incluir ¡tirando la casa por la ventana! ;-).

Idealmente, no deberíamos mezclar más de un tipo de fruta en cada ingesta, pero como entiendo que eso puede resultar duro para empezar, vamos a ponernos el camino un poquito más fácil, al menos mientras estemos todavía en fase de entrenamiento.Te voy a dejar una propuesta de menú que, por supuesto, puedes modificar a tu antojo y según tus gustos. Es sólo para darte algunas ideas.

  • Desayuno: después de los rituales mañaneros, puedes empezar el día con un rico batido de frutas, las que más te apetezcan: piña con mango, melón, sandía, etc. No hay límite de cantidad, puedes beber tanto como quieras o, incluso, prepararte 1 litro e irlo bebiendo a lo largo de la mañana.
  • A media mañana: puedes tomar un par de piezas de fruta, por ejemplo, manzana, pera, melocotón,...
  • Almuerzo: puedes preparar un picadillo de tomate, pepino, pimiento verde, pimiento rojo y aliñarlo con un poco de limón o lima para darle un toque de acidez. Acompañando a la ensalada de tomate, puedes tomar una crema fría de aguacate. Te dejo enlace a la receta que propone Ana Moreno.
  • A media tarde: puedes tomar un par de piezas de fruta, un zumo o un batido de frutas o bien, ¡un zumo-polo saludable!
  • Para cenar: puedes comer un gazpacho con tomate, pepino, pimiento rojo, pimiento verde y manzana (recuerda que puedes añadirle ajo si te apetece) y puedes picar los mismos ingredientes como guarnición y usar limón para aliñar. Puedes acompañarlo de un guacamole casero preparado con aguacate, tomate, cebolla y lima, que puedes tomar con unos crudités de pepino, por ejemplo.

Lo de que la comida y la cena se parezcan no es casual. De esta forma, todavía se lo pones más fácil a tu cuerpo, no hay mucho lío de alimentos distintos que tenga que digerir de forma diferente. Además, si la mayor parte de los productos que consumes ese día son ecológicos, mucho mejor, menos trabajo le estarás dando a tus órganos depurativos y a tu sistema inmune.

Es muy importante que estés bien hidratada/o a lo largo de todo el día y recuerda que puedes comer tanta cantidad como te apetezca.

Opción 2: El día de los líquidos

Esta opción es un poco más restrictiva que la anterior. Consiste en estar un día sólo ingiriendo líquidos. Puedes tomar:

  • Zumos de frutas, verduras y hojas verdes (zumos preparados en licuadora o extractor lento, sin la fibra, no batidos). Por ejemplo, zumo de manzana con apio y pepino, o bien un gazpacho en forma de zumo licuando tomate, pepino, pimiento, manzana, endivias y limón. Aquí ya no nos encontramos con la restricción anterior de comer solo frutos, podemos incluir zanahorias y espinacas en los zumos, por ejemplo.
  • Caldo de verduras con puerro, apio, nabo, cebolla, zanahorias, perejil, etc. Tomar sólo el caldo, sin la verdura.
  • Infusiones (manzanilla, menta, cola de caballo, etc.).
  • Agua de calidad en abundancia, o agua aromatizada con limón, pepino o alguna fruta, o bien agua de coco.

En este caso, no se pueden respetar los horarios habituales de comida, hay que ingerir algún zumo o líquido cada 1 o 2 horas, o cuando se sienta hambre, sin límite de cantidad. Esta depuración es muy diurética, por lo que notarás que orinas bastante a lo largo del día. Se están eliminando líquidos que tenías retenidos.

¿Cómo lo ves?, ¿te sientes capaz? Las sensaciones después de hacerlo son muy agradables y sientes que, de verdad, le has dado un descanso a tu aparato digestivo. Te aseguro que tu cuerpo no perderá la oportunidad de aprovechar estas horas para desintoxicarse un poco.

Si te has animado a hacer alguna de estas dos propuestas de depuración de 1 día, te sugiero que leas mi siguiente post en el que doy algunas recomendaciones al respecto y aclaro algunas ideas.

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