Versión saludable del bizcocho valdepeñero


Esta receta es un homenaje al bizcocho que hacía una tía abuela de mi marido, la tía Virginia de Valdepeñas. Esta torta la solían preparar para los desayunos cuando había mucha gente en la casa y es un dulce casero que recuerda el sabor de la cocina tradicional de toda la vida.

La versión que te presento hoy surge en el seno de la misma familia. Conserva la esencia del bizcocho original, pero sustituye los ingredientes por otros mucho más saludables. Es un plato para compartir entre muchas personas o para cuando, de vez en cuando, tengamos ganas de un trocito de dulce pero no queramos restar salud.

Ingredientes:

  • 3 huevos (preferiblemente ecológicos).
  • 100 g de panela o azúcar de caña integral (también se podría usar azúcar de coco, pero es más cara).
  • Medio vaso, unos 100-125 mL, de leche vegetal al gusto (de avellanas, almendras, arroz, avena,...).
  • Medio vaso, unos 100-125 mL de aceite de primera presión en frío.
  • Un poco de ralladura de limón (ecológico a ser posible).
  • Media cucharadita de canela.
  • 250 g, o algo más, de harina integral (puede ser de espelta o de trigo integral).
  • 16 g de levadura (puede ser de espelta o de repostería ecológica).
  • Media cucharadita de bicarbonato de uso alimentario.
  • 1 manzana.
  • Un poco de zumo de limón.
  • Semillas chía y nueces (opcional).

El orden en que se van añadiendo los ingredientes a la mezcla es importante para que el resultado sea esponjoso. Primero se batirían los huevos. Podemos batir y mezclar todos los ingredientes a mano o usar una batidora con varillas a baja velocidad o algún robot de cocina con función de amasado. Si quieres que quede más esponjoso todavía, puedes separar las claras de las yemas, montar las claras a punto de nieve, conservarlas unos minutos en el frigorífico y añadirlas después de incorporar la harina ligándolas manualmente (sin batidora).

Después de los huevos iría el azúcar. Yo suelo poner menos azúcar de la que te he indicado, pero si es para compartir entre muchas personas y queremos tener el éxito asegurado, se le puede poner esa cantidad o un poco más y añadir si se quiere algo más de aceite.

A continuación, añadimos la leche, el aceite (de sabor suave), la ralladura de limón y la canela. Ya si vas a por la versión masterchef, podrías infusionar la leche con la canela y la cáscara del limón. Añadimos una manzana rallada y un chorrito de limón exprimido. Batimos todo bien.

Por último, es el turno de la harina, la levadura y el bicarbonato. Podemos incorporar la mezcla poco a poco o tamizarla con ayuda de un colador. Batimos hasta que quede todo bien ligado y obtengamos una mezcla homogénea.

Si queremos darle un poco más de valor nutricional al bizcocho, podemos añadir unas semillas chía o semillas de sésamo y trocear unas nueces e incorporarlas a la mezcla o esparcirlas por encima.

Precalentamos el horno unos 10 minutos mientras vamos preparando el molde. Yo utilizo uno de estos moldes redondos que luego se pueden desmoldar. Se untan las paredes y la base con aceite y se espolvorea un poco de harina para que no se pegue. Se vierte la mezcla y se introduce en el horno a media altura.

Hornear a 160º durante unos 50-52 minutos (calor arriba y abajo). El horneado es un poco más largo porque procuramos no subir mucho la temperatura. No obstante, estos tiempos son orientativos porque cada horno es un mundo. Importante no abrir el horno mientras se está cocinando para que no baje el bizcocho.

¡Y ya está! Lo sacamos del horno, lo dejamos enfriar, desmoldamos y a degustar. Para conservarlo unos días protégelo con un paño de cocina por encima para que no se reseque tanto.

Cuéntame en los comentarios si lo has preparado, si has introducido alguna variante como zanahoria o cacao y cómo te ha salido. Seguro que triunfas ;-)


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