Zumo-polos saludables


Hoy quiero hacerte un pequeño regalo en forma de polo refrescante, delicioso y cien por cien saludable. Además, no puede ser más fácil de hacer, ¿qué más se puede pedir?

De hecho, es tan fácil de hacer que no llega ni a la categoría de "receta", pero he querido incluirlos en esta sección porque quiero motivarte al cambio desde ya y así no vas a poder decirme que no conoces los ingredientes o que la receta es muy elaborada. Además, todavía quedan unas semanas de calor y es un snack muy fresquito y apetecible que puedes tomar entre horas y que te quitará las ganas de dulce.

Como su nombre indica, hacer zumo-polos consiste en preparar un zumo de fruta y meterlo en el congelador dentro de un molde. Así de simple ;-). Para darle un toque especial, combinaremos el zumo en cuestión con un trocito de otra fruta que esconderemos en su interior. Ese contraste resulta muy agradable al paladar.

Una combinación que está muy buena es el zumo-polo de melón y fresa. Zumo de melón (si está dulcecito mejor) y una rodaja de fresa a modo de sorpresa oculta. Aunque no es temporada de fresa, en una localidad de la sierra de mi provincia tienen una variedad que se cultiva en altura y si está en temporada.

De todas formas, la fresa se puede sustituir por cualquier otra fruta que te apetezca: una rodaja de kiwi, un trocito de melocotón o mango, etc. Y lo mismo pasa con los zumos, también podrían ser de sandía o piña, por ejemplo. Las posibilidades son infinitas. Fíjate en que la fruta está algo madura para darle un toque más dulce, pero no le añadas ningún endulzante, no lo necesita.

Para preparar el zumo puedes utilizar un extractor lento de zumos o una licuadora. Las dos opciones son igual de válidas para preparar zumos de frutas y verduras y la verdad es que ambos son cacharritos igual de engorrosos de limpiar, para que nos vamos a engañar, pero merece la pena porque se pueden preparar auténticos manjares. La diferencia entre los dos electrodomésticos radica en que un extractor lento obtiene el zumo por presión, en lugar de cortar la fruta mediante cuchillas, con lo cual los alimentos se oxidan y se calientan menos y, por tanto, se pierden menos nutrientes en el proceso. Yo tengo un extractor lento y lo utilizo casi a diario. Una licuadora hace la misma función, pero como tenía que elegir entre comprarme uno u otro, después de investigar un poco me decanté por esta opción. Para evitar limpiar el aparato dos veces, si me voy a hacer un zumo por la mañana para el desayuno, lo que hago es aprovechar y preparar primero el zumo que voy a utilizar para los polos, para que no se mezcle con el resto de ingredientes.

En lugar de zumo, también se podría preparar tipo batido o smoothie utilizando un robot de cocina como puede ser la thermomix, una batidora de vaso americana, o incluso una batidora de mano tipo minipimer (si quieres un resultado más fino, podrías pasarlo después por el pasapurés). De esta forma, conservas también la fibra de la fruta. Otro día hablaremos de la diferencia entre zumos y batidos.

Una vez preparado el zumo, sólo necesitarás unos moldes para congelar los polos o, si no tienes, puedes utilizar un vaso y un palito madera de los que se utilizan para preparar brochetas. Después, si cuesta desmoldarlo, puedes poner el vaso unos segundos bajo el grifo para ayudarte.

Además de las versiones de dos sabores, cualquier combinación de frutas, verduras y hojas verdes que utilices para preparar un zumo podría adoptar la forma de refrescante zumo-polo o, incluso, ¡de cubitos! Una mezcla espectacular es el zumo de mango, piña, naranja, zanahoria y pepino que plantea Conasi y que además ayuda a mantener el bronceado. Aunque el resultado sea más dulce, siempre será mejor que un polo industrial que nos podamos comer por ahí.

Atrévete a probarlos y a descubrir que se puede comer rico y saludable, todo en uno y con nula complicación. Te animo a compartir nuevas combinaciones a través de los comentarios de este post ;-) 


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