Sobre mí

Mi nombre es Verónica y, hoy por hoy, puedo decir que soy una persona más saludable de lo que era hace un año.

Mi vida profesional siempre ha estado vinculada al campo de la salud. Estudié Bioquímica en la Universidad de Granada e hice los cursos de doctorado en la Universidad de Málaga colaborando en una línea de investigación relacionada con el cáncer. Actualmente, soy profesora de ciclos formativos de formación profesional de la rama sanitaria.

Aunque mi formación y mi profesión están y han estado relacionadas con la salud, a nivel particular la salud era algo que daba por hecho. Esto fue así hasta hace unos meses, cuando en una revisión me diagnosticaron una enfermedad hormonal, endometriosis. A raíz del diagnóstico, consulté a un médico naturista y empecé a ser consciente de que mis hábitos de alimentación y estilo de vida, junto con la exposición a diversos tóxicos, y todo ello sumado al estrés que había sufrido en los últimos tiempos, probablemente habían tenido mucho que ver con el desarrollo de mi enfermedad y con la dificultad con que me encontraba ahora para poder ser madre. El tomar conciencia de esto fue como un despertar. Había cosas que estaba haciendo mal, cosas que tenían que cambiar.

Siempre he sido una persona inquieta y curiosa, me encanta aprender y probar. En el último año, esta curiosidad y esta energía se han volcado en temas relacionados con nutrición, fertilidad y salud, a todos los niveles. He leído mucho, he investigado mucho, he asistido a charlas y talleres, he renovado mi despensa, poco a poco voy reduciendo los plásticos en mi vida, he empezado a disfrutar de la cocina, a iniciarme en la práctica de la meditación, a gestionar los problemas de otra manera, a experimentar conmigo misma y a escuchar mi cuerpo.

Ahora soy más consciente de lo que me hace bien y de lo que me perjudica en cuanto a alimentación, forma de pensar y estilo de vida. Empiezo a reconocer lo que me ayuda a estar más vital y a tener más energía, y aquello que repercute positivamente en mi salud física y emocional. Podría decirse que “he visto la luz” o que me he pasado “al lado oscuro”, según se mire ;-).

Por el camino, me he encontrado con personas inspiradoras que me han transmitido su ilusión motivándome al mostrarme otro punto de vista y otra forma de entender la vida y la alimentación. Gracias a ellas y a los efectos que he notado en mí misma, he descubierto una gran pasión. Es algo que no puedo quedarme para mí sola, que necesito compartir con los que me rodean, con mis seres queridos y contigo porque, aunque no te conozca, también eres importante para mí, también quiero aportar mi granito de arena, si tú me dejas, para mejorar tu salud y tu vida.

Ahora soy feliz cuando veo a mi abuela beber leche de almendra o a mi madre tomar una crema de avena, semillas y fruta para desayunar, cuando puedo cocinar para otros y descubrirles nuevos sabores deliciosos y saludables, cuando mi marido disfruta comiendo una hamburguesa vegetal entre hojas de lechuga o cuando mis amigos se acuerdan de mí al ir a un restaurante ecológico. Tanta ilusión como mi propio cambio me hace el de los demás.

No soy vegetariana, vegana, ni crudívora. A día de hoy se podría decir que llevo una alimentación “flexi-saludable”, he reducido el consumo de alimentos que me perjudican y voy probando e incorporando otros muchos que son beneficiosos. Sigo formándome y aprendiendo, sigo descubriendo cosas nuevas cada día y continúo experimentando. Como pescado, huevos y carne, pero con mucha menos frecuencia que antes y, preferiblemente, ecológicos. He dejado de tomar leche, café, azúcar y harinas refinadas. Aún me cuesta mantenerme firme en los eventos sociales y mi voluntad no siempre es tan fuerte como me gustaría, pero eso no me preocupa ni me obsesiona y, a día de hoy, tampoco estoy segura de que sea algo que tenga que cambiar. Lo importante es lo que haces en tu día a día y sé que estoy caminando en la buena dirección. Continúo evolucionando y me siento más feliz y más convencida con estos cambios cada día, los cambios que me conducen a alcanzar mi versión más saludable.